
Escenas sueltas. De un verano en la costa con amigos y abuelas. Trazos. Del esfuerzo por hacer andar un camión como el que el padre usó para escapar junto con un grupo del ERP del asalto a un comando militar. Eso que del recuerdo llega. Otra charla más con alguien que conoció a mamá antes de que desapareciera. Cruces furtivos. Encuentros en la facultad o en la calle en los que tarde o temprano surge la pérdida de los padres. Sueños. La pesadilla de que alguien acecha o las medusas que se pueden interpretar en las reuniones de HIJOS. Relatos. "Fue como acostarse feliz después de regar las plantas y despertarse en medio de una inundación", escribe Félix Bruzzone. Una agenda vieja grita en un apellido la palabra exterminio. Y el futuro emite señales de lectura del pasado.






