
Un alfabeto visual que; desde el título; desafía toda regla. ¿H de faro? ¿M de chaleco gigante? ¿Q de huevo empollado por una gallina con una pata de madera? Si nos entregamos al juego; cada página de este libro nos traerá una sorpresa; un pequeño salto al vacío. El rígido orden de los abecedarios muy pronto se confunde en un recorrido caprichoso en el que las letras; sus formas y la forma de las cosas irrumpen conectadas por el sinsentido y el humor. Una obra que nos invita a redescubrir el lenguaje y también a renovar la capacidad de asombrarnos de lo que nos rodea.








