
Nos encontramos ante un formidable desafio: modificar el sistema energético a fin de adecuarlo a los imperativos del cambio climático, al tiempo que se da acceso a la energía a millones de personas.
He allí el nudo del problema: protección del clima, acceso a la energía a un costo razonable y erradicación de la pobreza energética. Todos en el mundo están hoy en la búsqueda de energía asequible, limpia y segura.
El objetivo mencionado cobra una magnitud mayor, si se considera la difícil situación económica por la que atraviesa el orbe y la necesidad de que el cambio en los paradigmas de producción y consumo no afecte las legítimas expectativas de los países emergentes de continuar por la senda del desarrollo.
Impulsada por estos y otros tantos factores, la temática de la energía continúa ocupando un lugar central en las relaciones internacionales, influyendo de manera decisiva en la situación geopolítica mundial, en los niveles de actividad económica y de creación de empleo, en el desarrollo del comercio internacional y en la estabilidad del medio ambiente.
Estudiar pues las actuales tendencias del escenario regional y global en materia de energía, intentando identificar algunos retos que afectan la dimensión externa de la realidad energética argentina y analizar cómo la política exterior de un país puede contribuir a enfrentar los desafíos del S XXI en este rubro, constituye una tarea ardua y necesaria y hace al objeto del presente libro.












