
Con la imposición de la ideología neoliberal en la década de los 80, el capitalismo dinamitó los pocos límites de contención que moderaban su voracidad y desplegó su rostro más salvaje. Fue el triunfo de Wall Street y de la especulación desenfrenada, que desembocaría en la grave crisis financiera de 2007/2008, que de Estados Unidos se extendería al resto del mundo. Ese cataclismo despertó también la resistencia. Un político estadounidense de larga trayectoria progresista, senador independiente autodefinido como "socialista democrático" -una herejía en Estados Unidos donde la mera palabra socialismo se asocia con los vapores del infierno-, Bernie Sanders, supo interpretar los nuevos tiempos históricos y generar una fuerte corriente de izquierda en torno a su figura.


