
La obra pública de Francisco de Paula Castañeda tiene más de unmotivo de atracción. La abundancia de interpretaciones constituyeuna prueba. Adolfo Saldias, analizando sus acciones públicasen el periodo de la revolución o en el rivadaviano, traza la figuradel ciudadano o la del político militante. Guillermo Furlong,cree encontrar la clave interpretativa en el religioso, a sus ojos, esun símil argentino de San Pablo. Arturo Capdevila, por su lado,considera que se trata de una vida novelesca, de este modo, solodesde un discurso literario es posible conocer la profundidad delpersonaje. La imagen del "loco Castañeda" es el objeto de estudiode Osvaldo Loudet, quien analiza al fraile como si fuera supropio paciente, declarándolo próximo a la locura. Los actos contradictoriosdel franciscano, defiende o ataca, por temporadas, acentralistas y federales, han dibujado la potente imagen del sujetocontradictorio e inclasificable.Siguiendo un tono biográfico, cronológico, este libro toma comoeje de análisis al fraile en su acción de hombre público.

