
Hace un tiempo alguien habló de la doctora Ana Rosenfeld como el terror de los maridos. Y es que ella se ha dedicado a lo largo de su vida al asesoramiento jurídico de las mujeres que se quieren divorciar y que esperan que ese trámite se cumpla con justicia y equidad. Gracias a la experiencia acumulada y a las figuras públicas que representó, Rosenfeld logró ser una referencia ineludible cuando se habla de complejos casos de divorcio, sobre todo si las dificultades se vinculan con localizar y repartir con justicia los bienes de la pareja.












