
La filosofía latinoamericana de la liberación, en sus orígenes, tematizó sobre el pueblo, lo popular y los pobres, la sabiduría y la religión del pueblo. Aún con discusiones y divergencias en el interior del movimiento -a raíz de las diferentes concepciones filosóficas y geoculturales- la corriente argentina asumió la versión de pueblo-nación y sectores populares configurando características propias en el contexto del movimiento filosófico latinoamericano.
En sintonía con un pensamiento popular, a partir de la "religión indígena y popular" (tematizado por Kusch), su articulación con la religión y la teología (Gera) y la filosofía especulativa (Cullen y Casalla), Scannone comprendió al pueblo como "unidad histórico-cultural de la nación en torno de un proyecto popular y nacional de bien común". Como "sujeto comunitario de una experiencia histórica común", donde la religión tiene un lugar privilegiado. Dio origen a una filosofía de la religión popular e hizo posible, a su vez, una teología del pueblo, de la cultura y de la pastoral popular.

