
EL GOCE POLÍTICO
Hay gente que discute de política para cambiar el mundo. Y hay gente que, seamos sinceros, goza bastante en medio de una discusión. ¿Quién no sintió alguna vez ese placer culposo de indignarse, encontrar al responsable de todos los males o compartir un tuit solo para decir: "¡Viste que yo tenía razón!"? Si querés meterte de lleno en ese costado menos confesable de la militancia, la protesta y las batallas culturales, tenés el libro adecuado entre tus manos. Con herramientas del psicoanálisis -sí, también de ese que tantos citan y pocos leen-, aquí se explora por qué el enojo, el enemigo y la irritación pueden ser tan convocantes como cualquier programa político. Esta es una invitación a sospechar, incluso, de tus propias certezas.












