
Los primeros interrogantes del docente acerca de la memoria y el aprendizaje se retrotraen inevitablemente a la propia experiencia atravesada como estudiantes. Lo cierto es que, dentro de un sistema escolar configurado desde el conductismo, el "recordar" y el "olvidar" eran determinantes, tanto en el éxito y la promoción del alumnado como en el tan temido fracaso escolar.
Dentro de este oscuro contexto, olvidar lo estudiado ha sido naturalizado por el sistema como una problemática inherente a los estudiantes.
Las responsabilidades de esta verdadera "catástrofe pedagógica" han recaÃdo, de alguna manera, sobre "el estudiar de memoria". Como si existiera alguna forma de aprendizaje que no implicara necesariamente el uso de la memoria. En este campo, la neurociencia tiene mucho para aportar, teniendo en cuenta las urgentes necesidades de transformación que requieren los sistemas educativos en Argentina y en el mundo.

