
La irrupción del coronavirus desató una crisis de consecuencias devastadoras y reconfiguró la geopolítica. La globalización tal como la conocemos entró en conflicto y el orden liberal consolidado tras la caída del Muro de Berlín está en duda. Pero además, decisivamente, la pandemia aceleró un proceso que venía insinuándose desde hacía ya algunos años y que adquirió una velocidad estremecedora: la disputa entre China y Estados Unidos por el liderazgo mundial. ¿Reemplazará Pekín a Washington como la nueva capital del mundo? ¿Estamos ante el declive definitivo de la superpotencia o todavía hay chances de un nuevo "siglo americano"? ¿La disputa entre la vieja potencia hegemónica y la nueva potencia emergente es comercial, financiera, política, tecnológica? ¿Hay posibilidades de un conflicto militar?












