
EL PASAJE DE DRAKE - CORRIENTES MARINAS, MAREAS Y OLAS
En estas páginas está la historia de un joven de veinte años que voluntariamente se sube a un barco rumbo al sur y, sin saberlo, entra en una experiencia que lo va a marcar para siempre. Y está, también, la voz de ese mismo hombre cincuenta años después, cuando el tiempo ya hizo su trabajo. El relato transcurre durante la campaña antártica de 1969-1970, en una navegación que pertenece a otro tiempo de la mar. Un tiempo sin GPS, sin pantallas, sin pronósticos instantáneos. Un tiempo en el que navegar exigía leer el cielo, el viento, el mar y el barco. La Antártida no aparece como postal ni como escenario heroico, sino como lo que es: un territorio inmenso, bello y hostil, capaz de imponer respeto en cualquier momento. Para quien conoce el mar, este libro resuena como una experiencia compartida. Para quien no lo conoce, funciona como una iniciación. No promete certezas ni conquistas. Ofrece algo más valioso: la posibilidad de comprender que el mar -y, en especial, el mar del sur- es una escuela exigente, una que enseña sin concesiones y deja marcas duraderas.











