La manera en que habían eliminado al enemigo los muchachos de Chaparro perfeccionaba una estrategia que hicieron conocida en Villa del Señor en los años siguientes: "Primer tiro en la pierna, segundo tiro en la cabeza". A los sentenciados se les dispara primero en la pierna. Cuando la víctima cae de bruces, cuando implora por su vida, entonces, el tiro en la cabeza. Y si los sicarios son más de dos, entonces el segundo, por norma, remata al condenado en la sien. Así se hacen las cosas. Así aprende todo el mundo a quién hay que respetar y obedecer en Villa del Señor.