
No es frecuente que una escuela abra generosamente sus puertas de par en par para que todos podamos entrar y compartir el caminar de cada dia, con sus aciertos y errores.
Pero lo infrecuente ocurre en este libro, que mas que puerta es n portalon: la autora- integrante del equipo de conducción- nos muestra el paso a paso de la experiencia institucional de comprensión lectora, no para ubicarla en el lugar de modelo, sino para que la tengamos disponoble y, si necesitamos, veamos qué de lo relatado, con las adecuaciones oportunas a nuestra propia escuela, nos vendría bien.











