
Después de varias cirugías de columna vertebral, la autora de este libro, Marcela Vazquez, desarrolló una neuropatía, un dolor crónico incapacitante, con el que convivió durante años hasta que, luego de muchos tratamientos, le implantaron un neuroestimulador.
Después de haber padecido todo esto, se generó en ella una obligación moral: ponerse en el lugar de quien sufre. El dolor, sinónimo de SOLEDAD, le permitió dar su tiempo a quienes conocen de esperas. Con sus palabras y con su testimonio, acompaña, sonríe, escucha y alienta. Porque, para ella, esta fue una de las bases de su recuperación; su meta es llevarle al otro calma y apoyo.
Este libro es un registro de su fortaleza para atravesar el dolor, y una forma de ayudar y acompañar a aquellos que padecen y a las personas que acompañan a los que sufren.












