
En esta obra, Carlos Midence primero cuestiona el modelo violentamente implantado para después demostrar que existen otras fórmulas de pensar el tiempo, el espacio, las relaciones humanas, la ciencia, la cultura, o como dice, "el modelo de pensamiento y conocimiento que los pueblos preinvasión estructuraron sobre la base de la observación, circunstancias, aplicabilidad e interacción constante con el territorio". Su objetivo es demostrar la importancia y validez de dichas culturas, confrontando con los modelos "occidentales y cristianos". Las formas de reflexión y percepción alcanzadas por las culturas precedentemente mencionadas son, como bien afirma Midence, "un modelo actual, para hoy y para el porvenir".

