
En un mundo casi despojado de humanismo, en el que todo se transforma en un artÃculo cuando no en un código de barras, la lectura de estos atrapantes relatos nos da un aire de frescura difÃcil de describir y nos devuelven un poco a nuestra propia esencia.
La comprensión de los personajes favorecida por haber compartido tiempos muy queridos revive una saludable nostalgia. De llevar prendido en el corazón a Salliqueló para desnudar el alma de tu pueblo, tanto como la de sus habitantes y entre ellos a Palau describiendo el lamentable e histórico comportamiento de la burocracia estatal, lo mismo que la picaresca pueblerina de los clubes/bar y sus parroquianos. Después la despedida de esa infancia a la gran ciudad y los nuevos protagonistas que acompañan al joven del interior hacia un nuevo destino, descriptas con detalle como para transformarlas en vivientes y merecedores del afecto del lector. Luego los compañeros de trabajo, los amigos. Que placentero es revivirlos!!!. darles sus propias formas en palabras, describiendo de ellos cada detalle que los hace resurgir en un cerrar de ojos transitando los pasillos del hospital o tomando un café en el comedor del departamento de médicos. y cada historia es solo un fragmento de una época que marca para siempre, que nos transforma en un simple eslabón en la vida de los demás pero indispensables para que la cadena de nuestra propia historia exista.












